
¡A llenar la botella!
Este juego permite la resolución de problemas mediante la estimación y registro de cantidades continuas y el desplazamiento de las unidades de medida utilizadas; ya que propone estimar la cantidad de vasos y/o vasitos, jeringas (u otros envases presentados) que se necesitan para representar la capacidad de la botella y registrarla.
Orientaciones para la enseñanza
En esta propuesta, los niños deben acordar qué recipiente usarán como unidad de medida (vasito, jeringa, vaso, etc.) y anticipar cuántas veces creen que tendrán que repetirlo para llenar la botella. Al inicio, puede ocurrir que intenten resolver por ensayo directo: comienzan a llenar sin anticipar, o proponen una cantidad sin considerar la capacidad real de la botella. También pueden comparar “a ojo” acercando o alineando el recipiente con la botella, o estimar por separado la cantidad de cada recipiente cuando se ofrecen varias opciones.
A medida que la secuencia avance y se habiliten puestas en común, es esperable que aparezca la estrategia de sostener una misma unidad y repetirla para medir (iteración), controlando cuántas unidades se van usando hasta completar el llenado. En ese proceso, el docente puede ayudar a instalar acuerdos: usar siempre el mismo recipiente durante una medición, llenarlo de manera equivalente cada vez y llevar un control del conteo (marcas, registros parciales, “vamos 3”, “vamos 4”, etc.).
En los registros de estimación pueden aparecer producciones diversas: algunos anotarán solo un número sin especificar la unidad; otros usarán dibujos, combinaciones de número y dibujo, o escritura para dejar constancia del recipiente elegido. En la puesta en común será importante retomar estos registros para que expresen cantidad + unidad (por ejemplo: “6 vasitos”, “3 jeringas”, “2 vasos”).
Durante la verificación, también es frecuente que algunos llenen los recipientes completos y otros de manera parcial o desigual. Esto constituye un buen motivo de intervención: comparar resultados, discutir por qué cambian y acordar criterios comunes (por ejemplo, “llenar hasta la misma marca” o “hasta el borde”), para que la medición sea válida y comparable.

¡Propuestas diversificadas para antes y después de jugar!
Se pueden variar las condiciones del juego:
- Comparar recipientes de igual, menor o mayor capacidad, analizando con cuál se necesita más o menos cantidad de unidades de medida para llenar la botella.
- Variar los instrumentos de medición, presentando en una instancia diferentes unidades y, en otra, acordando el uso de una única unidad común para todos (por ejemplo, todos vasos de la misma capacidad).
- Utilizar una única unidad de medida y un solo material (por ejemplo, un vaso de yogurt), elegido en función de la capacidad a medir, para favorecer la aparición de nuevos procedimientos de resolución al desplazar la unidad.
- Ordenar recipientes por su capacidad.
- Obtener capacidades equivalentes a una establecida, combinando recipientes de menor capacidad.
- Registrar las cantidades, dejando constancia no solo del número, sino también de la unidad de medida utilizada mediante dibujos, marcas o escrituras de las anticipaciones o registros posteriores que den cuenta de esa cantidad continua.

