Matemática en juego

14 -¡No me cuadra!

¡No me cuadra!

Este juego coloca a los niños en una situación de codificación y decodificación geométrica sobre una cuadrícula: un niño describe con palabras qué figura es y en dónde va, y otro reconstruye la escena sin ver el modelo. Se trabaja la mirada geométrica (reconocer triángulos, cuadrados, rectángulos y círculos por lados, vértices y contorno curvo) y el lenguaje espacial preciso ligado a la cuadrícula (arriba/abajo, izquierda/derecha, esquina/centro, al lado/entre, alineado por arriba/por el costado; filas y columnas). La comparación final de las producciones permite validar la claridad del mensaje, detectar ambigüedades (“¿a qué altura?”, “¿con qué borde alineado?”) y ajustar las descripciones para lograr la misma configuración.

CONTENIDO

Identificación de las características formales (lados y vértices) e informales (ancha, larga, curvo, redonda) de las figuras geométricas bidimensionales: triángulo, cuadrado, círculo, rectángulo.

PROBLEMA MATEMÁTICO

Emitir un mensaje con la disposición de distintas figuras geométricas en una cuadrícula de manera que otro niño decodifique el mensaje y pueda representarla.

REGLAS

◦ Se entrega a un jugador una tarjeta con una composición de figuras geométricas sobre una base cuadriculada.
◦ Sin mostrarla ni señalarla, el jugador debe describirla para que otro la reproduzca en una hoja cuadriculada con lápiz.
◦ Al finalizar, se comparan ambas representaciones, identificando similitudes y diferencias.
◦ Luego se alternan los roles.

MATERIALES

◦ 4 tarjetas con una composición de figuras geométricas cada una.
◦ Lápiz.
◦ Hojas cuadriculadas.

Orientaciones para la enseñanza

¡No me cuadra! es una propuesta que invita a los niños a comunicar y representar la composición de figuras geométricas, poniendo en juego el uso del lenguaje y el reconocimiento de algunas de sus características.
La hoja cuadriculada cumple una función central, ya que brinda un marco de referencia que facilita la organización espacial y, a la vez, actúa como andamiaje para que los niños puedan organizar, describir y representar gráficamente con mayor precisión. Esto favorece la comunicación, el análisis y la comparación de similitudes y diferencias con el modelo.
En una primera instancia, la propuesta puede realizarse con el modelo presente, promoviendo la acción de la copia. Luego, se puede complejizar dividiendo la tarjeta con las figuras o retirando el modelo, de modo que la acción relevante pase a ser la representación a partir de la evocación o la descripción verbal. Finalmente, se puede avanzar hacia instancias donde los niños solo lo resuelvan a través de la  emisión verbal  y decodificación del mensaje gráfico, enriqueciendo las posibilidades de intercambio y representación, pero además promoviendo la complejidad de estas acciones problematizadoras.

¡Propuestas diversificadas para antes y después de jugar! 

Se pueden variar las condiciones del juego:
Se podrá ofrecer primeramente el modelo y la misma cuadrícula, para que copien en ella las figuras y posiciones de las mismas.
También ofrecer el dictado con menos figuras.