Matemática en juego

07 -¿Dónde van?

¿Dónde van?

¿Dónde van? propone problemas de relaciones espaciales: describir, interpretar y comunicar la ubicación relativa de objetos a partir de un punto de referencia y reproducir configuraciones en un soporte común (tablero). Se moviliza vocabulario posicional (arriba/abajo, derecha/izquierda, delante/detrás, cerca/lejos), el uso de puntos de referencia fijos y la capacidad de “descentrarse” (comprender que la relación espacial cambia según el punto de vista).

CONTENIDO

Utilización de relaciones espaciales para resolver problemas que involucren la ubicación relativa de personas u objetos.

PROBLEMA MATEMÁTICO

Un jugador (emisor) describe con palabras la ubicación y posición de las fichas; los demás (receptores) interpretan el mensaje y reproducen la configuración.

REGLAS

◦ Se juega en grupos de 4-5 participantes.
◦ En el centro de la mesa se coloca el mazo de cartas-desafío boca abajo.
◦ Un jugador toma una carta (sin mostrarla) y da indicaciones orales para que el grupo ubique las fichas en el tablero.
◦ El grupo reproduce la configuración en el tablero sin ver la carta. Luego se compara con el modelo: si coincide, el equipo gana 1 punto.
◦ Se rota el rol de quien dicta las indicaciones.
◦ Gana el equipo con más puntos obtenidos.

MATERIALES

◦ 1 tablero con una cuadrícula de 6 x 6 cuadrados.
◦ Cartas-desafío.
◦ 5 fichas de distintos colores que ocupen 2 cuadrículas.
◦ 5 fichas de diferentes colores que ocupen 3 cuadrículas.

Orientaciones para la enseñanza

Esta situación lúdica tiene como propósito abordar aspectos centrales del trabajo en torno a las nociones espaciales. En primer lugar, promueve problemas que impliquen que los niños construyan un lenguaje para comunicar posiciones y ubicaciones de objetos (en este caso fichas en un tablero). El jugador que toma la carta deberá comunicar a los otros participantes en qué lugar del tablero colocar las fichas, haciendo uso de referencias compartidas (por ejemplo, “arriba/abajo”, “a la derecha/izquierda”, “cerca/lejos”) y, si es pertinente, puntos de referencia del entorno (por ejemplo, “del lado de la ventana”). A su vez, quienes decodifican el mensaje deberán recuperar saberes previos para interpretarlo y reproducir la configuración. A medida que avanza el juego, es esperable que los jugadores comiencen a hacer repreguntas para precisar las indicaciones y mejorar el mensaje..
En este juego es importante acordar el punto de vista de referencia (por ejemplo, “la parte de arriba del tablero es la más cercana a la ventana” o “todos miramos el tablero desde el mismo lado”), ya que de otro modo pueden aparecer contradicciones entre lo que se comunica y lo que se construye.
El docente puede tomar decisiones didácticas en función del grupo. Para algunos niños puede ser necesario comenzar por una acción más accesible, como la copia: un jugador selecciona una carta y reproduce la configuración en el tablero; luego, en la puesta en común, pone en palabras las nociones en juego. A partir de allí, se puede complejizar la propuesta hasta que la comunicación oral sea la acción central.

¡Propuestas diversificadas para antes y después de jugar! 

Se pueden variar las condiciones del juego:
Utilizar colecciones de figuras convencionales (árbol, casa, auto, por ejemplo), para que la descripción de la forma no sea una dificultad adicional.
Reducir la cantidad de fichas (por ejemplo, usando una de cada color).
Usar fichas de igual medida para centrarse solo en la ubicación.

Fichas relacionadas