
Armando la serie numérica
Este juego pone a los niños en una situación lúdica de reconocimiento y organización de la serie numérica escrita, articulando la serie oral con las grafías y las relaciones de orden y “vecindad” (antes/después). Al dar vuelta tarjetas y buscar el “siguiente”, ponen en juego la correspondencia entre nombre y cifra, el control del orden esperado y la verificación de desfasajes. En el tramo 1-10 se consolida el núcleo básico de la serie; al extender a 11-20, se exploran regularidades que anticipan la base diez (los “dieci”), fortaleciendo la comparación y la decisión sobre qué número va antes o después. El intercambio durante y al final del juego habilita explicitar criterios (“va antes porque…”, “después de 4 viene 5”), sostener la atención al orden estable y revisar estrategias que ayudan a mantener la secuencia sin perder el lugar.
Orientaciones para la enseñanza
Según el nivel de dificultad, se pueden dejar las tarjetas boca arriba una vez encontradas o volver a darlas vuelta, incorporando la necesidad de recordar su ubicación (por ejemplo, al completar la serie, dar vuelta nuevamente las tarjetas del 1 al 10 y volver a encontrarlas en orden).
También se puede complejizar la serie numérica introduciendo como variable didáctica los números del 11 al 20, favoreciendo que los niños amplíen sus conocimientos y se apoyen en los números nudo (10 y 20), en la oralidad y en las regularidades del sistema de numeración.
Otra posibilidad es que cada jugador tenga su propia colección de tarjetas y que gane quien primero logre encontrarlas y ordenarlas. Esta variante puede demandar más tiempo que la opción colectiva, ya que no se cuenta con la información que aportan los turnos de los otros jugadores (por ejemplo, descubrir ubicaciones) ni con el apoyo del recitado compartido. Para sostener el juego, se puede incorporar el uso de la banda numérica (la de la sala, la de mesa o una móvil), con la intención de que sean los niños quienes recurran a ese ambiente facilitador para resolver las situaciones problemáticas.

¡Propuestas diversificadas para antes y después de jugar!
Se pueden variar las condiciones del juego:
Jugar, en una primera instancia, a armar la serie numérica con las tarjetas a la vista (sin darla vuelta), utilizando la banda numérica como apoyo.
Reducir o ampliar el campo numérico, seleccionando fichas del 1 al 5 o del 1 al 15, según las posibilidades del grupo.
Incorporar material manipulativo (fichas, tapitas, bloques, palitos) para que los niños puedan establecer correspondencias, verificar cantidades y anticipar posiciones en la serie, favoreciendo la comprensión del número en relación con la cantidad.


