
¡Qué chiquero!
Este juego pone a los chicos en una situación lúdica de cuantificación de colecciones, articulando conteo, subitización y estimación, tal como propone el Bloque Número del Diseño Curricular para salas de 4 y 5 años. Al arrojar el dado y “sacar del chiquero a los chanchitos”, los niños activan la correspondencia uno a uno y el principio cardinal al contar lo reunido; al ver las constelaciones del dado reconocen cantidades pequeñas (subitización) y, antes de contar, pueden estimar “quién juntó más”. Además, el cierre del juego habilita a comparar colecciones y registrar cantidades con marcas, dibujos, íconos y/o números.
Orientaciones para la enseñanza
¡Qué chiquero! se presenta como un juego con reglas preestablecidas, diseñado para poner en juego problemas de cuantificación de colecciones a través del conteo, la subitización y la estimación. En cada turno, al arrojar el dado y retirar del chiquero tantos chanchitos como indica la constelación, los niños ponen en funcionamiento la correspondencia uno a uno y el principio cardinal para determinar cuántos reunieron.
Durante el desarrollo se prioriza la calidad de las estrategias de conteo (separar lo contado de lo no contado, mover un chanchito por cada nombre-número, reconocer “de un vistazo” cantidades pequeñas).
Al cierre, cada jugador tendrá que dar cuenta de la cantidad de chanchitos que sacó del chiquero. Si se necesita sostén, pueden usarse registros no convencionales (marcas, dibujos o íconos) para anotar “cuántos junté”.

¡Propuestas diversificadas para antes y después de jugar!
Se pueden variar las condiciones del juego:
- Modificar el dado (constelaciones con diferentes disposiciones) para favorecer la identificación rápida o el conteo.
- Aumentar el tamaño de la colección (más chanchitos) para ampliar el campo numérico.
- En una segunda instancia, usar un dado del 1 al 6 (si antes se trabajó con 1–3 o 1–4).
- Alternar entre dado con constelaciones y dado con numerales, y permitir que los niños elijan con cuál jugar.
- Usar dos dados para componer cantidades (por ejemplo, sumar lo que sale en ambos).
- Al finalizar, comparar los potes: más/menos/igual que.
- Anticipar por estimación cuántos chanchitos se reunirán (antes de jugar o antes de contar).
- Proponer distintos registros de los resultados.


